
Eslovenia es un país que, pese a su pequeño tamaño, da para mucho. Y más si se pretende explorar de manera concienzuda, en busca de cada rincón, cada monumento, cada paisaje. Porque Eslovenia guarda mucho, mucho y mucho. En esta entrada del blog te contamos cómo organizar una ruta por este país, las visitas que consideramos imprescindibles y, finalmente, la ruta que nosotros realizamos al completo.
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Índice de contenidos
¿Cómo organizar una ruta por Eslovenia?
Lo primero a pensar es cómo se desea recorrer el país. Adelantábamos en la entrada anterior que, desde nuestro punto de vista, la mejor manera es conduciendo (bien sea coche de alquiler o llegando en coche propio). Esto es así porque permite total flexibilidad y llegar a lugares más alejados de las ciudades, donde no llega el transporte público. Así, conduciendo se puede organizar una ruta más completa y variada.
Si, sin embargo, se decide recorrer el país en transporte público, las opciones para llegar a valles de montaña o zonas rurales se reducen, por lo que convendría centrarse en las principales ciudades y enclaves turísticos.

Con todo ello, insistimos, la opción de realizar un roadtrip por Eslovenia nos parece la idónea. De este modo, habría que tener en cuenta, a la hora de realizar una ruta por Eslovenia:
– Mínimo una semana: aun con ello, no da para visitar ni la mitad del país, pero sí algunos de sus enclaves principales. En nuestro caso estuvimos una semana y sólo pudimos conocer la mitad más occidental del país. Cabe destacar, eso sí, que la mitad oriental del no posee tantos atractivos turísticos (con mucha diferencia) como la primera.
– Ljubljana: la capital del país no tiene gran cosa que ofrecer comparada con otras grandes ciudades, pero probablemente sea paso obligado y se pueda ver en un día.
– Lago Bled y sus alrededores: el lugar más famoso y bello de Eslovenia tiene que constituir el punto clave de un viaje por el país. Diríamos que mínimo un día para ver Bled y el lago y otro día para ver algunos puntos interesantes de los alrededores.

– Montaña: Eslovenia es un país con varias regiones montañosas que esconden paisajes memorables. Si bien muchos de ellos se pueden disfrutar desde la carretera (como, por ejemplo, la ruta panorámica de Solcava), los amantes del senderismo pueden encontrar aquí un auténtico paraíso al que dedicar todos los días que deseen.
– Alquilar el coche con tiempo: todos los detalles en esta entrada del blog. Pero, sin duda, mirar el coche con antelación (mayor oferta, menor precio).

Los imprescindibles en un viaje a Eslovenia
En un viaje a Eslovenia está claro que hay destinos que no pueden faltar. Suponen los puntos álgidos del viaje, esos que seguro quedan guardados en la memoria para siempre y cuyo recuerdo consigue sacar una sincera sonrisa. Lugares, paisajes o momentos por los que, indiscutiblemente, merece la pena haber planteado ese viaje.
En Eslovenia, sin lugar a dudas, uno de esos lugares es el Lago Bled. Un hermoso lago con una isla en su interior, en la que se alza una pequeña iglesia. Un paisaje de postal que, contemplado desde lo alto, enamora. El destino más popular de Eslovenia, mundialmente famoso y que constituye el más imprescindible de los imprescindibles.
Sin embargo, hay otros destinos en Eslovenia que, tras nuestro viaje, consideramos que deberían estar sí o sí en un viaje por allí:
– Logarska Dolina y la ruta panorámica de Solcava: esta zona montañosa ofrece paisajes increíbles, y el Valle de Logarska (Logarska Dolina) es, quizá, el mejor ejemplo. Además, por allí se puede realizar una ruta preciosa en coche, deteniéndose en numerosos miradores (ruta panorámica de Solcava), y que nos fascinó.
– Cuevas de Skocjan: un gigantesco sistema de cuevas de 8 km de longitud, que incluye un río subterráneo y cascadas. En algún momento hay cámaras de más de 300 metros de longitud y casi 150 metros de altura, siendo una de las más grandes del mundo. Visita sobrecogedora, una de las grandes sorpresas del viaje, sin duda. Fotos prohibidas en el interior, así que tendrás que ir en persona a descubrirla.

Nuestra ruta por Eslovenia
Habíamos planteado una ruta en coche que recorriera, a lo largo de una semana, los principales enclaves del país. Tras sopesar pros y contras de volar hasta la capital de Eslovenia o bien volar a algún aeropuerto cercano, finalmente optamos por volar a Venecia puesto que desde allí estábamos muy cercanos a la frontera y entrábamos por la zona noreste del país, donde queríamos visitar varios lugares.
Por ello, realizamos una ruta circular entrando a Eslovenia por el noroeste, comenzando en la población de Kobarid, recorriendo toda la zona de los Alpes julianos, visitando Bled y alrededores, cruzando los Alpes de Kamnik y de la Savinja, tomando rumbo sur para conocer la catedral y, finalmente, dirigiéndonos hacia la costa visitando Piran y Koper.

Nuestra ruta, detallada día a día, fue la siguiente:
– Día 1: volamos al Aeropuerto de Venecia, donde alquilamos un coche y conducimos hasta la población de Kobarid, ya en Eslovenia.
– Día 2, Alpes Julianos: completo primer día, en el que visitamos el Puente de Napoleón, la Cascada Kozjac, Cascada de Boka y el Cañón del Río Soca. Conducimos por carretera de montaña para atravesar el Paso Vrsic y, tras él, nos acercamos al Lago Hasna y la población de Kranjska Gora. Llegamos a dormir a nuestro hotel en las afueras de Bled.

– Días 3 y 4, Bled y alrededores: decidimos empezar visitando los alrededores, haciendo una ruta senderista por la Garganta de Vintgar, contemplando el Lago Bohini y ascendiendo en el Teleférico Vogel para tener unas fastuosas vistas de toda la región montañosa. Ya por la tarde visitamos la Cascada Savica, antes de regresar a nuestro alojamiento en Bled. Al día siguiente recorremos Bled y rodeamos, caminando el Lago de Bled, ascendiendo a un par de espectaculares (e imprescindibles) miradores.

– Día 5, Logarska Dolina y ruta por carreteras de montaña: tras dormir en el mejor alojamiento del viaje (recomendable), conducimos por la espectacular Solcava Panoramic Road, una bellísima ruta por las montañas. Tras ella, nos adentramos en el majestuoso valle Logarska Dolina, y caminamos hasta la Cascada Rinka. Conducimos también por el hermoso valle de Matkov Kot, donde encontramos un restaurante con hipnóticas vistas. Finalizamos el día llegando a Ljubljana, la capital.

– Día 6, Ljubljana: día completo recorriendo la capital, tampoco demasiado llamativa pero con un puñado de lugares a visitar, destacando el Castillo, el Puente triple y el Puente de los Dragones.

– Día 7, de camino a la costa: pasamos por el Castillo de Predjama, visitamos la alucinante Cueva de Skcojanske y finalizamos el día en las bonitas localidades de Piran y Koper, ya en la costa.
– Día 8: regreso a casa.


Algunos lugares que no visitamos en nuestro viaje
Si bien consideramos que nuestro viaje por Eslovenia fue bastante completo, lo cierto es que nos dejamos algunos lugares interesantes por visitar. Probablemente los tres más importantes, y que podrían ser incluidos en una ruta por el país, fueron:
– Maribor y alrededores: si bien se trata de una población sin grandes cosas destacables, en sus alrededores hay zonas de viñedos y paisajes pintorescos. No la visitamos por encontrarse lejos de nuestra ruta planteada.
– Cueva de Postojna: cercana al Castillo de Predjama, se trata de la cueva kárstica más visitada de toda Europa. En su interior hay casi 5 km de caminos que visitar; parte de la misma se recorre en un cómodo trenecito. La entrada cuesta 29,9€ (42€ la combinada con el castillo). No la visitamos puesto que optamos por la Cueva de Skcojanske, más barata y que nos habían recomendado firmemente (confirmamos que es espectacular).
– Velika planina: pueblo de pastores situado en un altiplano, donde se pueden visitar las características cabañas de la zona y realizar numerosas rutas senderistas. No pudimos visitarla puesto que había carreteras cerradas por inundaciones.

Aquí finaliza la entrada sobre nuestra ruta de una semana por Eslovenia, con las visitas imprescindibles y algunas que no pudimos conocer. Pronto detallaremos cada uno de los días del viaje. Pero eso, ya sabes… ¡lo contaremos en las próximas entradas del blog!


