Qué ver en Fonz, la joya aragonesa del Renacimiento

Existe un sabio dicho que afirma que los mejores perfumes van en frasco pequeño. Y esos perfumes, que bien podrían ser paisajes o pueblos minúsculos, en muchas ocasiones resultan ser más grandes de lo esperado, escondiendo joyas de inusitado valor. Pero es que, además, por estar ahí al lado, tan cerca de la vida cotidiana, la embriagadora fragancia de estos perfumes pasa inadvertida para quienes la guardaron en un cajón, esperando el día apropiado para abrirlos y poder disfrutarlos.
En esta nueva entrada del blog nos acercamos a Fonz, una población de la Comarca del Cinca Medio que, como esos buenos perfumes, guarda en un pequeño frasco una esencia renacentista sorprendente, invitando al visitante a recorrer sus calles con calma y atención, disfrutando de fuentes, plazas, casas señoriales y palacios; y resultando ser una asombrosa mezcla de historia, personajes ilustres, arquitectura y tradición.
Hoy visitamos Fonz, la gran joya aragonesa del renacimiento. ¿Nos acompañas a conocerla?

¿Cómo llegar a Fonz?

La localidad de Fonz se encuentra en el extremo norte de la Comarca del Cinca Medio, en la provincia de Huesca. Se halla a unos 15 km de la población de Monzón y a poco más de 70 de la capital de provincia.
Para llegar a Fonz tanto desde el oeste (Huesca, Zaragoza, etc…) como desde el este (Lleida, Barcelona…) lo habitual es conducir por la autovía A-22 y tomar la salida 48 hacia la A-1236, por la cual se transita durante unos 10 km más.
Es recomendable dejar el vehículo en alguna de las calles anchas de la parte baja del pueblo y recorrerlo, en su totalidad, a pie.

¿Qué ver y visitar en Fonz?

La población de Fonz se halla situada en lo alto de una colina, desde la cual se pueden apreciar vastas vistas del entorno, llegando incluso a distinguir las nevadas cumbres del Pirineo aragonés.
Su casco urbano, de pequeño tamaño, se articula en torno a la Plaza Mayor (que fue declarada en 1976 conjunto histórico-artístico), desde la cual parten las principales calles a visitar, en las que destacan palacios y casas señoriales.
Merece la pena acercarse, en primer lugar, a la oficina de turismo, situada en la planta baja del Ayuntamiento, donde facilitan ilustrativos folletos con información detallada sobre la visita (en los que se sugiere un itinerario autoguiado por Fonz). Es en dicha oficina de turismo donde se organizan también rutas guiadas por la población, y que incluyen visita al Centro de interpretación del Renacimiento, la iglesia y la Fuente d’Abaix (en el momento actual no se puede visitar el Palacio de los Barones de Valdeolivos, anteriormente sí incluido en la visita).

La oficina de turismo se encuentra abierta los fines de semana y festivos, de 10:00h a 13:30 h y de 16:30 a 20:00h. Para más información sobre las visitas, se puede llamar al teléfono 97441201 o escribir un correo a turismofonz@hotmail.com. Como nota reseñable, en ocasiones las visitas guiadas pueden realizarse en aragonés baixorribagorzano, la variedad hablada en Fonz y que goza de notable vitalidad en la población.

Contemplando la Casa Moner, donde nació Pedro Cerbuna, fundador de la Universidad de Zaragoza.

Los principales lugares a ver y visitar en Fonz son:
Plaza: punto de partida de cualquier visita a Fonz; en ella y sus alrededores se localizan algunos de los puntos más destacados, como la fuente, el Ayuntamiento, la Casa Guilleuma o la Casa Camón.
Ayuntamiento: se trata de uno de los edificios más notables de Fonz. De fachada típica aragonesa de tres plantas y con un espectacular alero de madera, fue construida en el siglo XVI para que en ella habitaran, en periodo estival, los obispos de Lérida.
Centro de interpretación del Renacimiento: en el propio edificio del Ayuntamiento se encuentra una interesante sala de exposiciones, así como paneles didácticos y algunas maquetas sobre la población y su vida en el siglo XVI.
Fuente: situada en un extremo de la plaza, fue construida en el año 1567, y consta de seis fuentes constituidas por cabezas masculinas.
Palacio Gómez de Alba: erigido en el siglo XVI, de espectacular arquitectura. En su fachada destaca una garita de vigilancia.

Mirando hacia la entrada de la plaza, con la torre de la iglesia en lo alto.

Palacio de los Barones de Valdeolivos: construido en estilo renacentista aragonés a comienzos del siglo XVII, destaca fundamentalmente por su interior, en la que se pueden observar la Sala de los retratos, la Sala de las conchas o la Sala de la música.
Casa Moner: de gran tamaño, fue el lugar donde nació Pedro Cerbuna (1538), quien fundó la Universidad de Zaragoza.
Fuente d’Abaix: construida en 1723.
Otras: merece la pena también acercarse a ver la Casa Guilleuma, la Casa Fiscal o las casas Carpi y Bardaixí.

Torre de la Iglesia.

Nuestra experiencia visitando Fonz

Tocaba, ya tocaba. Llevábamos meses diciendo que cualquier mañana que tuviéramos libre nos acercaríamos a esta pequeña población, tan próxima a casa pero que todavía no habíamos visitado.
Llegamos a Fonz y aparcamos en una de las calles que ascienden hacia la zona más antigua de la misma. Caminamos apenas tres o cuatro minutos y, enseguida, llegamos a la Plaza.
Reparamos enseguida en el notable edificio que corresponde al Ayuntamiento, con su gran fachada y su característico alero de madera. En su parte baja encontramos la oficina de turismo, donde nos indican que más tarde habrá una visita guiada, a la que nos podríamos unir. Sin embargo, no nos viene bien por cuestión de horario, por lo que tomamos un par de folletos explicativos sobre la población y decidimos visitarla a nuestro ritmo.

Magnífico el edificio del Ayuntamiento.

Antes de salir del Ayuntamiento, nos permiten acceder a la parte superior del mismo, en que se halla el Centro de Interpretación del Renacimiento. Unos interesantes paneles explicativos nos invitan a sumergirnos en pleno siglo XVI y descubrir la cultura, arquitectura y costumbres de la población en dicha época. Además, recorremos brevemente el resto de la gran sala, donde se encuentran una gran cantidad de ropas y utensilios de la vida cotidiana en Fonz en épocas pasadas. Bastante interesante, sin duda.

Mirando, atentos, los trajes de otras épocas.
Entramos en el Centro de Interpretación del Renacimiento.

Tras ello salimos del Ayuntamiento y echamos un vistazo a la Plaza, flanqueada por hermosos edificios, sin duda. Nos dirigimos a su extremo oeste para entrar, tras ascender unas cuantas escaleras, a la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. En su fachada destacan la portada y el pórtico, mientras que en el interior nos llama especialmente la atención una pequeña capilla con un retablo gótico.

Ascendemos a la iglesia.
Interior de la misma.

De nuevo en la plaza, decidimos conocer el pueblo siguiendo el recorrido autoguiado que nos propone el folleto que hemos cogido en la oficina de turismo.
En la propia plaza nos llama también la atención la Casa Guilleuma, de tres plantas y con una gran puerta de acceso.

Colorida fachada de Casa Guilleuma.

Cerca de ella, y cerrando la plaza por su extremo este se encuentra el Palacio Gómez de Alba, quizá la edificación que más nos impresiona de todas. Bajo ella, la característica fuente, probablemente el monumento más significativo de toda la población. Seis cabezas masculinas forman los grifos desde los que surge el agua.

Majestuosa edificación, muy llamativa.
Emblemático monumento la fuente.

Echamos un vistazo atrás para contemplar la plaza desde otra perspectiva, destacando en lo alto la torre de la iglesia. Optamos, ahora, por ascender por una estrecha calle y pasar bajo el arco que forma la Casa Codera, para posteriormente adentrarnos en la Calle la Forza, que lleva a la parte alta de la población. Desde allí gozamos de unas vastas panorámicas de la comarca y, a lo lejos, la siempre reconocible silueta del Tozal de Guara.

Magníficas vistas desde lo alto de Fonz.

Regresamos al entorno de la plaza para, en este momento, dirigirnos al este en busca del Palacio de los Barones de Valdeolivos. Otro edificio reseñable que, aunque actualmente se halla cerrado a las visitas, en otros momentos constituía una visita obligada.
Descendemos ahora por la calle Pedro Cerbuna para contemplar las soberbias fachadas de la Casa Fiscal, Casa Monroset (casa natal de la farmacéutica Irene Monroset, quien inventó la mercromina) y, sobre todo, la Casa Moner, de larga fachada, donde nació Pedro Cerbuna.

Bellos rincones.
Palacio de los Barones de Valdeolivos.
Leyendo los paneles explicativos que hay en los principales puntos de interés de la población.

Seguimos descendiendo para llegar a la parte baja del pueblo, en que nos topamos con la Fuente d’Abaix. Unos metros más allá reparamos en el gran edificio del Hospital de Santa Ana, que otrora cumplió dicha función y que alberga una pequeña capilla en su interior.

Fuente d’abaix.

Finalizamos nuestro paseo por Fonz regresando, tranquilamente, al lugar donde habíamos aparcado el coche. Ha sido una mañana bien interesante descubriendo una pequeña joya que, sin duda, podemos recomendar a partir de ahora.

¡No os perdáis la visita!

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