Picalbo (2279 m) desde la Cabaña de Ardonés

No es la primera vez que afirmamos (ni será la última, desde luego) que, en muchas ocasiones, los mejores miradores se esconden en picos más modestos, accesibles y, casi siempre, menos conocidos. Es el caso del Picalbo, una “tachuela” en el Valle de Benasque, rodeada de tresmiles y cumbres míticas, que se erige como fascinante mirador de todas ellas.
Planteamos la ruta partiendo desde el entorno de la Cabaña de Ardonés, de manera que se trate de una ruta de distancia y desnivel moderados, apta para realizar en familia.
Hoy ascendemos al Picalbo desde la Cabaña de Ardonés. ¿Nos acompañas a conocerlo?

¿Cómo llegar al inicio de la ruta?

Partiendo desde la localidad de Benasque debemos tomar la carretera A-2617 rumbo a Cerler y, en el kilómetro 11 (aproximadamente) de la misma, encontramos un desvío a mano izquierda, sin señalizar. Se trata de la pista que se dirige a la Cabaña de Ardonés, en bastante buen estado, apta para cualquier tipo de vehículo.
Sin embargo, no se puede llegar en vehículo particular hasta dicha cabaña, por lo que dejamos el coche en la pronunciada curva del Barranco de l’Ubago, donde hay un ensanchamiento en el que caben 4-5 coches.

Desvío de la carretera y pista que seguir. Aparcaremos antes de llegar a la cabaña, en el Barranco de l’Ubago.
A partir del puente está prohibido el paso de vehículos. Justo antes del mismo hay hueco para aparcar cuatro o cinco de ellos.

Datos técnicos

Fecha: 9 de julio de 2024
Inicio y fin de la ruta: Barranco de l’Ubago, poco antes de llegar a la Cabaña de Ardonés.
Tipo de ruta: ida y vuelta.
Itinerario: Barranco de l’Ubago – Cabaña de Ardonés – Barranco de Clotet – Barranco de la Mascarada – Picalbo – Barranco de la Mascarada – Barranco de Clotet – Cabaña de Ardonés – Barranco de l’Ubago.
Distancia: 7,77 km.
Desnivel acumulado: 425 metros, tanto de desnivel positivo como negativo.
Altitud:
– Mínima: 2019 metros (Barrando de l’Ubago).
– Máxima: 2279 metros (cima del Picalbo).
Duración sin paradas: 2 horas y 50 minutos.
Duración, por partes:
– 15 minutos hasta la Cabaña de Ardonés.
– 30 minutos hasta el Barranco del Clotet.
– 55 minutos hasta el Barranco de la Mascarada (10 minutos de descanso).
– 1 hora y 35 minutos hasta la cima del Picalbo (15 minutos de descanso).
– 3horas y 15 minutos hasta regresar al coche.
Dificultad/recomendaciones:
– Ruta cómoda, que transcurre en gran parte por pista o por camino ancho y marcado.
– Tras el Barranco de la Mascarada hay un tramo con fuerte pendiente.
– Poca sombra en el recorrido. Llevar protección solar, gorra y agua abundante.
– Precaución al cruzar los barrancos si llueve o ha llovido recientemente, puesto que pueden bajar con fuerza.
Track GPS: descargar aquí.
*NOTA: los tiempos, distancia y dificultades encontradas están basados en nuestra experiencia, teniendo en cuenta la climatología, nuestra forma física y experiencia en montaña. Hay que salir al monte siempre bien equipado, con el material y una preparación adecuados, y consultando previamente la previsión meteorológica.

Ruta realizada.
Perfil de la ruta.
Escala MIDE de dificultad.

Nuestra experiencia en el Picalbo

Nos hacía especial ilusión salir al monte con el pequeño, y más ilusión todavía llevarlo a la cumbre de alguna montaña, su primer pico. La ocasión era, por tanto, especial, y queríamos elegir una cima que nos dejara un grato recuerdo. El Picalbo nos pareció, tanto por las fabulosas vistas que regala como por su bastante sencillo acceso, la mejor opción.
Tras recorrer un tramo de la pista de Ardonés, dejamos nuestro coche junto a la pronunciada curva en que se halla el Barranco de l’Ubago. Preparamos nuestras mochilas, preparamos al bebé y comenzamos a caminar.
Inicialmente vamos remontando, cómodamente, la pista que se dirige rumbo noroeste, regalándonos ya las primeras panorámicas hacia la zona de Posets/Llardana. Tras la primera curva, podemos divisar nuestro objetivo del día: el Picalbo. Desde aquí muestra a la perfección su suave figura, modelada por amplias lomas verdes.

Inicio de la ruta, con el Picalbo al fondo.

A ritmo alegre avanzamos por la pista para alcanzar, pronto, la Cabaña de Ardonés (0,96 km; 15 minutos; 2071 metros de altitud). En sus alrededores, un abrevadero y una valla para el ganado nos muestran enseguida el origen de su existencia.

Cómoda pista al inicio.
Cabaña de Ardonés, rodeada de prados.

Si bien tras dicha cabaña la pista parece continuar unas decenas de metros, debemos advertir una senda a nuestra derecha, no señalizada y algo desdibujada por las hierbas que la reducen a su mínima expresión. En ascenso, y rumbo norte, va atravesando laderas herbosas mientras a nuestra izquierda divisamos ya una amplia panorámica, que abarca desde el Embalse de Linsoles (en el fondo del valle) al Collado de Sahún.

Notables vistas del valle.

La senda, ahora ya más evidente, continúa rumbo norte descendiendo unos metros hasta alcanzar el Barranco del Clotet (1,65 km; 30 minutos, 2098 m). Baja poca agua, por lo cual resulta fácil atravesarlo.

Suave tramo de descenso.
Cruzando el pequeño Barranco del Clotet.

Tras el barranco comienza un nuevo tramo de ascenso, decidido, rumbo oeste, por una ladera herbosa. Conforme ascendemos, y echando la vista atrás, comenzamos a tener unas vistas espectaculares de la Sierra Negra, cuya denominación resulta obvia al contemplarla.
La pendiente suaviza y el camino vira progresivamente hacia el norte y, después, hacia el noreste mientras desciende, con la cima del Picalbo enfrente. Podemos visualizar, desde aquí, prácticamente todo el trayecto que nos queda hasta hollar su cima.

Hermosos colores.
Vistazo hacia atrás.
Visualizando el camino que nos queda por recorrer.

Alcanzamos el Barranco de la Mascarada (2,77 km; 55 minutos, 2123 m), más grande que el previo. Mientras nos aproximamos al mismo comprobamos la cantidad de rocas y árboles que ha movido en alguna riada previa, lo que nos permite hacernos una idea de su capacidad destructiva tras lluvias intensas o tormentas. Por fortuna para nosotros, el barranco baja tranquilo y, aunque nos cuesta un poco encontrar el paso más sencillo para saltar de piedra en piedra, no supone dificultad alguna incluso con el bebé porteado.

Barranco de la Mascarada. Precaución al atravesarlo.

Comienza ahora el tramo de ascenso más duro y continuado. Inicialmente el camino realiza varias lazadas por un bosque de pinos pequeños, ganando altitud con decisión y obligándonos a detenernos un rato a comer y beber, puesto que el esfuerzo se acrecienta.

Pendiente más dura al atravesar el bosque.

Con energías renovadas acometemos el último tramo de ascenso, a media ladera y ya con la cima del Picalbo prácticamente al alcance de nuestras manos. A nuestra izquierda gozamos ya de buenas vistas hacia la estación de esquí de Cerler, pero queremos esperar a remontar los últimos pasos para disfrutar de panorámicas en todas las direcciones.

Último (y algo duro) repecho.

Así, ascendiendo a ritmo pausado, alcanzamos por fin la cima del Picalbo (3,87 km; 1h 35 min; 2279 m). No nos hemos cruzado a nadie en todo el camino, pero en la cima coincidimos con un pequeño grupo de jóvenes que disfrutan de las maravillosas vistas. Nos unimos, boquiabiertos, a contemplarlas.
Hacia el sur las cumbres de la estación de esquí de Cerler; hacia el oeste y norte infinidad de tresmiles y cumbres míticas (Cotiella, Eristes, Espadas, Posets, Perdiguero…). Echando un vistazo atrás la majestuosa Sierra Negra, en la que reconocemos las cumbres de Estiba Freda y Roques Trencades. A pesar de que hay algunas nubes que tapan unas cuantas cimas, no dejamos de sentirnos afortunados de haber hollado la cumbre de tamaño mirador.

Numerosos tresmiles a la vista, aunque cubiertos por las nubes.
Vienen nubes algo oscuras por la zona de la Sierra Negra.
Grandiosa la entrada al Valle de Estós e imponente el Macizo del Perdiguero.

Descansamos un rato en la cima y, tras unas cuantas fotografías y la comida/bebida de rigor, decidimos emprender el camino de vuelta, el cual realizamos deshaciendo los pasos de la ida.
A ritmo tranquilo, pero con desnivel favorable, llegamos al punto de partida tras unas 3 horas y cuarto de ruta, incluyendo paradas.
En conclusión, al ruta al Picalbo es una excursión relativamente sencilla, apta para casi toda la familia y que ofrece unas panorámicas fastuosas. Directa a la lista de los más grandes miradores del Pirineo aragonés.

¡Hasta la próxima (que la habrá), Picalbo!

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