
Seguimos recorriendo el Pirineo aragonés, y más en concreto el Valle de Benasque, en busca de excursiones sencillas y accesibles para toda la familia. En este momento nos planteamos rutas cómodas que se puedan realizar porteando a un bebé y una de las primeras que nos vienen a la mente es la que lleva a los Ibones de Villamorta, partiendo desde La Besurta.
Se trata de una excursión sumamente sencilla hasta al primero de los ibones (para toda la familia) y que asciende algo más, ya por un sendero más de montaña, hasta el segundo. Una ruta agradable que nos permitió descubrir un enclave con panorámicas sorprendentes.
Hoy nos acercamos a los Ibones de Villamorta, saliendo desde La Besurta. ¿Nos acompañas a conocerlos?
Índice de contenidos
¿Cómo llegar al inicio de la ruta?
La ruta planteada parte desde La Besurta, más allá del Vado del Hospital de Benasque, al que se accede por la A-139 rumbo norte desde la población de Benasque.
Desde el Vado a La Besurta existe una pista asfaltada que se puede recorrer de tres maneras:
– En verano, aproximadamente de mediados de junio a mediados de septiembre, el acceso por la pista en coche particular está prohibido. Se puede realizar andando (unos 3,5 km) o bien mediante el autobús que se habilita para recorrer este tramo (consultar fechas y precios aquí).
– Desde que caen las primeras nieves hasta bien entrada la primavera el terreno está cubierto de nieve y hay pistas de esquí de fondo, por lo que este tramo se puede hacer andando o con raquetas de nieve.
– En temporada baja, siempre y cuando no haya nieve en la pista, se puede recorrer este trayecto en coche particular. Es una pista asfaltada, en buen estado, aceptable para cualquier vehículo. En La Besurta hay hueco para aparcar unos 20-30 vehículos, aproximadamente.
En nuestro caso, al realizar la ruta fuera de la temporada en que es obligatorio acceder en autobús, pudimos llegar a La Besurta en nuestro propio vehículo.

Datos técnicos
Fecha: 18 de junio de 2024
Inicio y fin de la ruta: La Besurta.
Tipo de ruta: ida y vuelta.
Itinerario: La Besurta – Ibón inferior de Villamorta – Ibón superior de Villamorta – Ibón inferior de Villamorta – La Besurta
Distancia: 2,94 km.
Desnivel acumulado: 264 metros, tanto de desnivel positivo como negativo.
Altitud:
– Mínima: 1902 metros (La Besurta).
– Máxima: 2086 metros (collado precedente al ibón superior).
Duración sin paradas: 1 hora y 40 minutos.
Duración, por partes:
– 15 minutos hasta el Ibón inferior de Villamorta (5 minutos de descanso).
– 1 hora hasta el Ibón superior de Villamorta (1 hora de descanso).
– 2 horas y 45 minutos hasta finalizar la ruta.
Dificultad/recomendaciones:
– Ruta muy sencilla, sin apenas desnivel y por buen camino, hasta el ibón inferior. Para todos los públicos.
– El camino del ibón inferior al superior ya gana más desnivel y es el típico camino de montaña.
Track GPS: descargar aquí.
*NOTA: los tiempos, distancia y dificultades encontradas están basados en nuestra experiencia, teniendo en cuenta la climatología, nuestra forma física y experiencia en montaña. Hay que salir al monte siempre bien equipado, con el material y una preparación adecuados, y consultando previamente la previsión meteorológica.



Nuestra experiencia en los Ibones de Villamorta
Aprovechando los últimos días en que está permitido el acceso con vehículo propio a La Besurta, decidimos realizar una ruta que hace tiempo teníamos en mente, ideal para realizar con niños o incluso bebés porteados: los Ibones de Villamorta.
Dejamos el coche en el cómodo aparcamiento y cruzamos una pequeña pasarela de madera para superar un riachuelo. Justo desde ese punto parte el sendero hacia la izquierda (este), bien señalizado, y que comienza a adentrarse en una zona de hermosos prados salpicados de pino negro, en suave ascenso.


Alternamos algún tramo muy cómodo con otro de subida más decidida, por camino de montaña en buen estado, aprovechando para contemplar las panorámicas siempre que el bosque se abre un poco. Asoman, a lo alto, las todavía nevadas cumbres del Macizo de las Maladetas.

Cuando llevamos unos doce minutos de excursión la senda vira hacia la izquierda (rumbo norte), evidente. A nuestra izquierda se abre una nueva panorámica, en la que destacan Perdiguero, Pico del Puerto Viello/Malh Pintrat y, en primer plano y como principal protagonista, la Tuca de Salvaguardia.

Aunque nos encontramos enseguida el indicador de madera que nos señala el rumbo a seguir al Ibón de Villamorta superior, lo obviamos inicialmente para acercarnos a las orillas del Ibón de Villamorta inferior (0,69 km; 15 minutos, 1957 metros de altitud). Se trata de un ibón de pequeñas dimensiones, aguas calmadas y (habitualmente) muy concurrido, puesto que hasta aquí se llega con suma facilidad. Nos detenemos unos instantes a tomar fotografías al ibón y, sobre todo, a contemplar la magnífica panorámica que se muestra a nuestras espaldas.


Regresamos unos metros hasta el anteriormente citado cartel de madera y seguimos, ahora sí, sus indicaciones, rodeando el Ibón de Villamorta inferior por su parte sur, en claro ascenso.
La senda sigue siendo buena en este primer tramo, y se halla señalizada periódicamente con postes de madera pintados en dos tonos de verde.


Poco a poco el camino va adquiriendo mayor pendiente y se torna algo menos cómodo, así como menos señalizado. Los antes vistos postes de madera ceden su lugar a pequeños hitos de piedra que nos guían primero por una zona de prado y, más adelante, por terreno rocoso. Si bien no se trata de un camino difícil, conviene estar atentos y extremar la precaución si vamos con niños pequeños o porteados.



Ascendemos a ritmo tranquilo, mirando bien dónde pisamos, y deteniéndonos periódicamente a contemplar la majestuosa panorámica que se abre a nuestras espaldas. Remontamos un último repecho y llegamos a una suerte de collado, donde viramos a la derecha (sur) para alcanzar, enseguida, el Ibón de Villamorta superior (1,35 km; 1 hora, 2071 metros).
Merece (y mucho) la pena detenerse unos minutos en el collado para poder contemplar la soberbia panorámica del ibón en primer plano y la práctica totalidad del Macizo de las Maladetas de fondo. Sus cumbres, más nevadas de lo habitual por estas fechas, se yerguen más allá de los tres mil metros de altitud, conformando una estampa inolvidable. Aneto, Maladeta, Maldito, Alba…intentamos reconocer todas y cada una de ellas.


Tras las fotos de rigor descendemos a orillas del ibón, donde nos sentamos un rato a comer algo y descansar un poco. Desde este punto se aprecia también la singular silueta de la Tuca d’Aiguallut, aunque lo que más destaca es el majestuoso Aneto y su glaciar.

Disfrutamos del paraje en el que nos encontramos, en total soledad, durante un buen rato. Sin embargo, toca plantear el regreso, el cual realizamos por el mismo camino que a la ida. Con cuidado, puesto que hay tramos con cierta pendiente y vamos con un bebé porteado, hacemos el camino de vuelta y, tras otro breve paso por el ibón inferior, llegamos de nuevo a La Besurta.
En conclusión, una ruta muy sencilla y para todos los públicos hasta el Ibón inferior de Villamorta, bastante sencilla aunque superando ya cierto desnivel hasta el ibón superior, pero igualmente asequible para (casi) todos. Más que recomendable excursión para iniciar a los más peques en el Pirineo. Y, ojo, con unas panorámicas envidiables.



